Mira, todo comienza con presiones y preguntas, cacha. Pero igual, gracias a la extraña acumulación de influencias que el paso del tiempo entrega, se logra cambiar de pareceres. Y entonces aqui está esta mujer cuyos ojos de rojo se tiñen al contacto del tabaco, y cuya pasión es el baile. Ya po, y la wea cuando ? Te vay a hacer la wea o no ?
Creo que si, y me sorprendo por un instante que al escribir las lineas y curvas ardientes de las cinturas provocativas de Roberta, algo de entusiasmo en mi se enciende. Cuatic loco, y... como se llama esto ? Bueno, luego, hablando de tangos y espacios, un poco de apertura de piernas mental y cosas estúpidas en esta vida de ensueño no le hace mal a nadie, a diferencia del tránsito lento que afecta a algunas personas entre otros males del cuerpo y el inmenso interior, que con un poco de mambo pueden llegar a desparecer instantáneamente.
Bueno finalmente, aqui esta la cosa, bien plantada en marco de mi boca y la de todos los webones que a diario se encargan de limpiarme la cagá que dejo en el baño tras una tarde de sueños y voladas sentado en el retrete de un abrazo inconcluso. Y creo que las explicaciones de doctores sobre los problemas de estómago y las eficacias de los métodos ocasionales para generar mejores efectos emocionales no son nada frente a aquellos ojazos de la Uma esperando una invitación a la pista de baile.
Y hoy quiero darle rienda suelta a esta superstición...
Un pacto para vivir ♫